No gastaré más deuna línea en excusas. Algunos seguidores ya sabrán que buenas noticias y otras circunstnacias han trastocado mis días, pero no justifican que la blogmática debe actualizarse más a menudo. Ahí va pues mi primer propósito para este próximo año 2008: una actualización semanal, como mínimo, de la blogmática penal. Este ha sido el año de nacimiento de este pequeño blog, sugido de la ilusión y criado en la difícil realidad de de lo complejo que resulta actualizar un blog de este tip sin caer en tópicos personales. En todo caso sigo creyendo mucho en el proyecto, y por eso estoy totalmente convencido de que el año que viene la cosa irá incluso a mejor, pues yo nunca me he propuesto propósitos imposibles como ir al gimnasio todas las semanas o cosas de esas, sino cosas reales y necesarias, y esta es una de ellas. Pero que quede claro, estoy contentísimo con el resultado, con el seguimiento de alumnos y compañeros y especialmente con todos aquellos visitantes que han decidido, además, participar. El blog ha sido un éxito, y estoy encantado de ello.
Siguiendo con los tópicos de nochevieja, voy a desear algunas cosas para el 2009. Se que después de escribir esto me voy a sentir un poco como Miss Alabama cuando pide la paz en el mundo, pero ya que debía actualizar el blog, digo lo que me da la gana.
Estos son mis deseos: que todo vaya razonablemente bien para todo el mundo (!!!!!!!!ALA!!!!!!!); que no haya más reformas innecesarias del Código Penal (!!!!!!!!!!!!LOCO!!!!!!!!!!!!!!!); que se hable menos de los jueces (!!!!!!!!!!!!!BRUTO!!!!!!!!!!!!); que los alumnos estudien más (!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!VENGA HOMBRE!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!); que nos dejen a la universidad en paz y que, a la vez, la universidad española se tome en serio a sí misma (!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!JA!!!!!!!!!!!!!!!!!!); que el Madrid gane la liga o que el Barça no gane la champions, cualquiera de las dos me vale, aunque si tengo que elegir, la última(!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!ANDE VÁS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!).
Está claro que mis deseos son como los mandamientos, que se resumen en el primero (creo que no era así, pero da igual), pero me da que es el único que tiene alguna posibilidad de cumplirse. En todo caso también voy a desear que la blogmática siga siendo un instrumento interesante para hablar del Derecho penal, para interesar sobre él a los alumnos y para seguir en contacto con mis amigos.
A ellos, a vosotros, a todos, os deseo la mayor felicidad posible pero también que cuando la tengáis le prestéis a ella la máxima atención.
Hasta pronto.
Fernando Miró
miércoles, 31 de diciembre de 2008
jueves, 4 de diciembre de 2008
El terrorismo de bombay visto por Athena Intelligence en el Lado oscuro
La fundación Athena Intelligence es una institución dedicada a la investigación sobre conflictos armados en general y terrorismo en particular, básicametne desde la perspectiva del análisis de inteligencia (bien sea sociolégico, político, criminológico). Está formada por un grupo de investigadores muy interesantes y las cosas que recibo de ellos siempre me parecen de calidad y del máximo interés. Podéis visitarlos en athenaintelligence.org.
El caso es que he decidido colgar el último artículo publicado en su página web sobre los atentados terroristas de Bombay. Podía haberlo hecho en La Blogmática, pero creo que, si bien no es un artículo puramente criminológico, tiene mucho más que ver con ese lado que con el otro. en todo caso el artículo de Jose Luis Calvo sobre la capacidad destructiva demostrada por los grupos Yihadistas que perpetraron los espectaculares y terribles atentados de Bombay resulta del máximo interés. Un saludo.
Fernando Miró Llinares.
El caso es que he decidido colgar el último artículo publicado en su página web sobre los atentados terroristas de Bombay. Podía haberlo hecho en La Blogmática, pero creo que, si bien no es un artículo puramente criminológico, tiene mucho más que ver con ese lado que con el otro. en todo caso el artículo de Jose Luis Calvo sobre la capacidad destructiva demostrada por los grupos Yihadistas que perpetraron los espectaculares y terribles atentados de Bombay resulta del máximo interés. Un saludo.
Fernando Miró Llinares.
miércoles, 3 de diciembre de 2008
Caso Mirasierra: no se juga a un hombre, sino sus hechos
Reconozco que soy futbolero, y que leo el marca y el as. Sí, también soy madridista. Podría ser peor. Y todo esto viene al caso de un artículo que otro madridista ha escrito en el As de hoy, y que se titulaba: se juzga a un hombre. Transcribo el artículo pues es cortito:
"Hoy tiene que ser un día de paz y de serenidad. Un día normal en la vida de una institución que sabe lo que hace. Hoy, en el Juzgado de lo Penal numero veinte, en Madrid, capital de España, no se va a juzgar un partido de fútbol. Hoy no se va a juzgar el comportamiento de una afición o el comportamiento de otra. Hoy no se va a juzgar a la Policía espanola. Hoy no se va a juzgar al Atlético de Madrid. Hoy no se va a juzgar al Olympique de Marsella. Hoy no se va a juzgar los supuestos insultos que Javier Aguirre dedicó, durante el encuentro de Liga de Campeones, al jugador francés Matthieu Valbuena. Hoy no se va a juzgar al oportunismo y a la propaganda de Pape Diouf, el presidente del club marsellés. Hoy no se va a juzgar a la prensa española ni a la prensa francesa. Hoy no se va a juzgar a los grupos de apoyo a Santos Mirasierra ni a su campaña en internet. Hoy no se va a juzgar a la UEFA ni a su máximo dirigente, Michel Platini. Hoy no se va a juzgar a unos rumores infundados ni a una supuesta conjura contra el fútbol español. Hoy no se va a juzgar a los autores de estas inaceptables amenazas enviadas a la gente del Atlético. Hoy no se va a juzgar a Francia ni a España. Hoy no se va a juzgar a las excelentes relaciones entre nuestros dos países. Hoy no se va a juzgar a los imbéciles que usan cualquier pretexto para incitar al odio entre dos pueblos vecinos y amigos. Hoy no se va a juzgar a un árbitro ni a unos jugadores. Hoy no se va a juzgar el futuro del deporte.
Hoy no se va a juzgar nada de eso. Hoy, en el Juzgado de lo Penal numero veinte, en Madrid, capital de España, se va a juzgar a Santos Mirasierra, un franco-español considerado francés en Francia y español en España. Hoy se va a juzgar a un ciudadano que tiene que responder de unos actos violentos cometidos, o no, justo antes de un partido de fútbol. Hoy se va a juzgar a un hombre. Nada más.".
Entiendo lo que quiere decir Frédéric Hermel, pero con el título parece decir lo contrario: hoy no se juzga a un hombre, bien sea el hombre que han vendido los medios franceses: modélico, encantador y víctima de una atroz y tercermundista policía que se cubre sus espaldas; o bien sea el que nos han vendido los medios de aquí, ultra violento y peligroso, racista y con odio a nuestro país. Lo que se juzga es lo que ese hombre, sin condicionantes morales, sin juicios éticos de personalidad, hizo. Se juzgan sus hechos, no su ser. Lo que ya no tengo tan claro es que sea posible hacerlo, que sea posible juzgar a este tipo sin tener en cuenta la enorme presión que está ejerciendo Francia en esta cuestión. No me gustaría estar en la piel del juez, pero estoy convencido de que aunque a éste le cueste abstraerse de si Santos es un ultra asesino en potencia o un angelito de 140 kilogramos de peso, lo hará, y acabará valorando únicamente si está probado que realmente atacó con una silla a un policía y por tanto se le puede imputar un delito de lesiones, si se puede considerar alteración del orden público su empujón a los policías, etc.
Por mucho que nos cueste, y a todos nos cuesta, la justicia que nosotros aplicamos no tiene que ver tanto con la bondad o maldad del sujeto, tampoco con el interés o el desinterés social del suceso, ni siquiera con su alarma social, sino con los hechos, con los comportamientos personales contrarios a las normas jurídicas impuestas entre y para todos. Estemos atentos a la sentencia.
Fernando Miró Llinares.
"Hoy tiene que ser un día de paz y de serenidad. Un día normal en la vida de una institución que sabe lo que hace. Hoy, en el Juzgado de lo Penal numero veinte, en Madrid, capital de España, no se va a juzgar un partido de fútbol. Hoy no se va a juzgar el comportamiento de una afición o el comportamiento de otra. Hoy no se va a juzgar a la Policía espanola. Hoy no se va a juzgar al Atlético de Madrid. Hoy no se va a juzgar al Olympique de Marsella. Hoy no se va a juzgar los supuestos insultos que Javier Aguirre dedicó, durante el encuentro de Liga de Campeones, al jugador francés Matthieu Valbuena. Hoy no se va a juzgar al oportunismo y a la propaganda de Pape Diouf, el presidente del club marsellés. Hoy no se va a juzgar a la prensa española ni a la prensa francesa. Hoy no se va a juzgar a los grupos de apoyo a Santos Mirasierra ni a su campaña en internet. Hoy no se va a juzgar a la UEFA ni a su máximo dirigente, Michel Platini. Hoy no se va a juzgar a unos rumores infundados ni a una supuesta conjura contra el fútbol español. Hoy no se va a juzgar a los autores de estas inaceptables amenazas enviadas a la gente del Atlético. Hoy no se va a juzgar a Francia ni a España. Hoy no se va a juzgar a las excelentes relaciones entre nuestros dos países. Hoy no se va a juzgar a los imbéciles que usan cualquier pretexto para incitar al odio entre dos pueblos vecinos y amigos. Hoy no se va a juzgar a un árbitro ni a unos jugadores. Hoy no se va a juzgar el futuro del deporte.
Hoy no se va a juzgar nada de eso. Hoy, en el Juzgado de lo Penal numero veinte, en Madrid, capital de España, se va a juzgar a Santos Mirasierra, un franco-español considerado francés en Francia y español en España. Hoy se va a juzgar a un ciudadano que tiene que responder de unos actos violentos cometidos, o no, justo antes de un partido de fútbol. Hoy se va a juzgar a un hombre. Nada más.".
Entiendo lo que quiere decir Frédéric Hermel, pero con el título parece decir lo contrario: hoy no se juzga a un hombre, bien sea el hombre que han vendido los medios franceses: modélico, encantador y víctima de una atroz y tercermundista policía que se cubre sus espaldas; o bien sea el que nos han vendido los medios de aquí, ultra violento y peligroso, racista y con odio a nuestro país. Lo que se juzga es lo que ese hombre, sin condicionantes morales, sin juicios éticos de personalidad, hizo. Se juzgan sus hechos, no su ser. Lo que ya no tengo tan claro es que sea posible hacerlo, que sea posible juzgar a este tipo sin tener en cuenta la enorme presión que está ejerciendo Francia en esta cuestión. No me gustaría estar en la piel del juez, pero estoy convencido de que aunque a éste le cueste abstraerse de si Santos es un ultra asesino en potencia o un angelito de 140 kilogramos de peso, lo hará, y acabará valorando únicamente si está probado que realmente atacó con una silla a un policía y por tanto se le puede imputar un delito de lesiones, si se puede considerar alteración del orden público su empujón a los policías, etc.
Por mucho que nos cueste, y a todos nos cuesta, la justicia que nosotros aplicamos no tiene que ver tanto con la bondad o maldad del sujeto, tampoco con el interés o el desinterés social del suceso, ni siquiera con su alarma social, sino con los hechos, con los comportamientos personales contrarios a las normas jurídicas impuestas entre y para todos. Estemos atentos a la sentencia.
Fernando Miró Llinares.
domingo, 30 de noviembre de 2008
Termina el mes de más actividad del año
La Blogmática ha estado algo abandonada las últimas semanas. Pido disculpas a todos. No he dado abasto. Junto a la necesaria prepraración de mi última estancia en Alemania de este año (y van tres, vaya empacho que llevo), he estado de tourné congresil. Y es que noviembre es un mes de mucha actividad universitaria en forma de cursos, jornadas y conferencias de todo tipo. La razón de que ello sea así, de que sea, probablemente, el mes en el que más jornadas científicas se realizan, es doble: por una parte es un buen mes para los estudiantes: todavía no hay exámenes pero ya están en la dinámica universitaria (octubre es demasiado pronto, diciembre demasiado tarde); por otra es el mes en el que terminan muchos plazos de gestión económica relacionados con proyectos de investigación y otros fondos económicos que son los que nutren de actividad formativa extra-ordinaria a los investigadores y profesores de la universidad. Antes del 30 de noviembre debe estar gastado el presupuesto, y por eso suele ser habitual que las jornadas y demás actividades se realicen básicamente en ese momento. Siempre al final, podríamos decir. Pero en muchos casos ni siquiera es así: las ayudas se conceden en octubre, y el plazo se termina en noviembre ¿Cómo quieren que se realice una acción especial de I+D+i, o un proyecto de investigación en menos de dos meses? Pues pasa lo que pasa.
Lo cierto es que el fomento de la investigación no está realmente bien pensado en la mayoría de los casos. Está claro que la responsabilidad de que un proyecto de investigación sea inútil, malo, potable, bueno o útil depende básicamente de los investigadores que, en muchas ocasiones, no están pensando cuando lo piden en los objetivos del proyecto sino en los objetivos del dinero que se invertirá en el mismo. Pero también es cierto que no se puede pretender que se realice un proyecto de investigación de un año en un més; que no resulta lógico que los investigadores que hayamos sido IPs, aunque fuera de un proyecto de nimia financiación, ya no podemos pedir nada en nuestra comunidad autónoma sino es que somos IPs de cuatro proyectos nacionales (¿cómo porras vamos a serlo entonces?); que no puede seguirse aceptando que uno se tenga que ir de estancia de investigación tres o cuatro meses sin saber si le van a financiar uno, dos, tres o cero de ellos, tres o cuatro meses después de volver. Pero eso sí, todo tiene que estar justificado con siete copias y siete meses de adelanto, faltaría más.
El caso es que en noviembre, al final, todo el mundo organiza algo porque por lo menos así se pueden conocer nuevas tendencias, nuevas ideas y nuevos investigadores. Se podría hacer mucho más, pero a veces no es fácil. A, y todo esto venía al hilo de que he estado en Granada, Valencia, Elche y Orihuela, he conocido a Pablo Sánchez Ostíz y a Cancio Meliá, dos grandes penalistas a los que admiro, y no he tenido tiempo de haceros caso.
Ahora me voy a Alemania. En Tübingen está nevando. A las 5 es de noche. Voy a tener mucho tiempo. Prometo postear.
Un saludo.
Fernando Miró Llinares.
Lo cierto es que el fomento de la investigación no está realmente bien pensado en la mayoría de los casos. Está claro que la responsabilidad de que un proyecto de investigación sea inútil, malo, potable, bueno o útil depende básicamente de los investigadores que, en muchas ocasiones, no están pensando cuando lo piden en los objetivos del proyecto sino en los objetivos del dinero que se invertirá en el mismo. Pero también es cierto que no se puede pretender que se realice un proyecto de investigación de un año en un més; que no resulta lógico que los investigadores que hayamos sido IPs, aunque fuera de un proyecto de nimia financiación, ya no podemos pedir nada en nuestra comunidad autónoma sino es que somos IPs de cuatro proyectos nacionales (¿cómo porras vamos a serlo entonces?); que no puede seguirse aceptando que uno se tenga que ir de estancia de investigación tres o cuatro meses sin saber si le van a financiar uno, dos, tres o cero de ellos, tres o cuatro meses después de volver. Pero eso sí, todo tiene que estar justificado con siete copias y siete meses de adelanto, faltaría más.
El caso es que en noviembre, al final, todo el mundo organiza algo porque por lo menos así se pueden conocer nuevas tendencias, nuevas ideas y nuevos investigadores. Se podría hacer mucho más, pero a veces no es fácil. A, y todo esto venía al hilo de que he estado en Granada, Valencia, Elche y Orihuela, he conocido a Pablo Sánchez Ostíz y a Cancio Meliá, dos grandes penalistas a los que admiro, y no he tenido tiempo de haceros caso.
Ahora me voy a Alemania. En Tübingen está nevando. A las 5 es de noche. Voy a tener mucho tiempo. Prometo postear.
Un saludo.
Fernando Miró Llinares.
miércoles, 12 de noviembre de 2008
Ya están aquí…
En efecto, según nos indica el periódico portavoz, la reforma del Código Penal en materia de penas y medidas post-delictuales está a punto de llegar:
“Los terroristas que cometan atentados y sean detenidos a partir de la aprobación de la reforma del Código Penal que prepara el Gobierno sufrirán condenas casi perpetuas. La reforma legal establecerá, además de la pena máxima para los asesinatos terroristas (40 años de cumplimiento dentro de la cárcel), otra accesoria de entre 1 y 20 años de libertad vigilada, con más de 10 medidas preventivas que deberán cumplir los condenados y que limitarán bastante sus posibilidades de movimiento cuando regresen a las calles.”
Añade además la noticia que “el juez someterá al condenado al cumplimiento de una o varias obligaciones de las comprendidas en una lista de más de 10 medidas, según el proyecto que ultiman estos días distintos departamentos del Gobierno”. Entre ellas están “la presentación periódica en un lugar que establezca el juez; la prohibición de vivir cerca de las víctimas, de comunicarse con ellas o acudir a determinados lugares; la de no abandonar el lugar de residencia sin permiso judicial y la de no desempeñar determinadas actividades que pudiera aprovechar para cometer delitos similares a aquellos por los que fue condenado”. Incluso se añade en el proyecto, según nos dice El País, la posibildad de permitir al Juez “utilizar medios electrónicos (pulseras de control telemático, similares a las que se utilizan para condenados por violencia machista y para el control de los presos en tercer grado, o semilibertad) que le permitan la localización y el seguimiento permanente del terrorista excarcelado”.
Está claro que habrá que esperar a ver la reforma para discutirla con profundidad. Pero lo que es evidente es que se produce un cambio sustantivo en el sistema punitivo español, y habrá que estar atentos al auténtico alcance de estas medidas. En todo caso me hace gracia una de las últimas frases del artículo de El País: “con esta medida legal, el Gobierno cierra el abanico de reformas para endurecer al máximo el castigo a los terroristas. El escalón inmediatamente superior (la cadena perpetua) ha sido descartado por los dos partidos con posibilidades de gobernar España (PSOE y Partido Popular), ya que ambos coinciden en que vulnera la Constitución”.
Mi pregunta es ¿Y la posibilidad de 20 años de libertad vigilada qué es? La pregunta va en serio, no es retórica. Realmente no tengo todavía claras las cosas, si me parece todo mal o algo regular. ¿Qué os parece a vosotros?
Fernando Miró Llinares
“Los terroristas que cometan atentados y sean detenidos a partir de la aprobación de la reforma del Código Penal que prepara el Gobierno sufrirán condenas casi perpetuas. La reforma legal establecerá, además de la pena máxima para los asesinatos terroristas (40 años de cumplimiento dentro de la cárcel), otra accesoria de entre 1 y 20 años de libertad vigilada, con más de 10 medidas preventivas que deberán cumplir los condenados y que limitarán bastante sus posibilidades de movimiento cuando regresen a las calles.”
Añade además la noticia que “el juez someterá al condenado al cumplimiento de una o varias obligaciones de las comprendidas en una lista de más de 10 medidas, según el proyecto que ultiman estos días distintos departamentos del Gobierno”. Entre ellas están “la presentación periódica en un lugar que establezca el juez; la prohibición de vivir cerca de las víctimas, de comunicarse con ellas o acudir a determinados lugares; la de no abandonar el lugar de residencia sin permiso judicial y la de no desempeñar determinadas actividades que pudiera aprovechar para cometer delitos similares a aquellos por los que fue condenado”. Incluso se añade en el proyecto, según nos dice El País, la posibildad de permitir al Juez “utilizar medios electrónicos (pulseras de control telemático, similares a las que se utilizan para condenados por violencia machista y para el control de los presos en tercer grado, o semilibertad) que le permitan la localización y el seguimiento permanente del terrorista excarcelado”.
Está claro que habrá que esperar a ver la reforma para discutirla con profundidad. Pero lo que es evidente es que se produce un cambio sustantivo en el sistema punitivo español, y habrá que estar atentos al auténtico alcance de estas medidas. En todo caso me hace gracia una de las últimas frases del artículo de El País: “con esta medida legal, el Gobierno cierra el abanico de reformas para endurecer al máximo el castigo a los terroristas. El escalón inmediatamente superior (la cadena perpetua) ha sido descartado por los dos partidos con posibilidades de gobernar España (PSOE y Partido Popular), ya que ambos coinciden en que vulnera la Constitución”.
Mi pregunta es ¿Y la posibilidad de 20 años de libertad vigilada qué es? La pregunta va en serio, no es retórica. Realmente no tengo todavía claras las cosas, si me parece todo mal o algo regular. ¿Qué os parece a vosotros?
Fernando Miró Llinares
martes, 11 de noviembre de 2008
Portal Iberoamericano de Ciencias Penales
Creemos necesario hacer un recordatorio sobre la existencia del primer portal iberoamericano de ciencias penales, gestionado por el Departamento de Derecho penal de la Universidad de Castilla-La Mancha.
Se trata de un proyecto que crece día a día y en el que ya son muchas las referencias bibliográficas que se pueden encontrar como, por ejemplo, casi todos los números de la Revista Penal, editada por La Ley, y algunas monografías inéditas.
El link ya os lo habíamos recomendado meses atrás en "El Cajón del Penalista":
lunes, 10 de noviembre de 2008
Artículo de Reinares en "El País".
Cuando conocí a Fernando Reinares me impactó su sentido común. Quiero decir que paraser una persona de tanto prestigio, tan conocida a nivel nacional e internacional y, en aquél momento, tan implicada en la gestión política relacionada con el terrorismo, me alucinó la sencillez y, a la vez, profundidad con la que trataba todas las cuestiones. Eso mismo se observa en este artículo que publica hoy en El País, y que me sirve para homenajear desde aquí a los militares españoles asesinados en Afganistán.
"Desde hace ya unos tres años, los atentados suicidas llevados a cabo por talibanes son muy frecuentes en Afganistán. Este fenómeno denota además una tendencia al alza. En 2003 sólo pudo contabilizarse un atentado suicida y apenas fueron media docena en 2004, pero hubo cerca de 25 en 2005 y superaron con creces los 100 en 2006, cuando se inicia la verdadera escalada terrorista. Es muy posible que excedieran los 150 en 2007 y nada indica que esta cifra vaya a menguar, si acaso más bien lo contrario, durante el año en curso.
Estos atentados suicidas suponen, por otra parte, entre el 10% y el 15% del total de actos de terrorismo talibán que acontecen en la actualidad, aunque suelen ser más cruentos e indiscriminados. Para que quien leyere se haga una mejor idea del problema, el pasado mes de julio se registraron aproximadamente 100 actos de terrorismo en Afganistán. A su vez, el conjunto de los mismos constituye entre una sexta y una séptima parte del total de ataques insurgentes protagonizados en nuestros días por los islamistas radicales afganos.
Los talibanes han extendido los actos de terrorismo a gran parte de Afganistán. Ahora bien, la mayoría ocurren en provincias ubicadas al sur y al este del país, junto a la frontera con Pakistán, tras la cual disponen de santuario. En Herat y Badghis, donde se localiza la mayoría del contingente militar español, su frecuencia es mucho menor aunque desde 2007 significativa. El incremento y la dispersión de estos actos terroristas, incluidos los atentados suicidas, obedecen a una estrategia de los talibanes, asistida por los dirigentes de la propia Al Qaeda.
Ahora bien, la práctica del terrorismo por los talibanes encuentra un entorno propicio en medio de las frustraciones de unas gentes que no han visto satisfechas las expectativas de mejora en sus deplorables condiciones de vida y gracias a los dividendos que extraen protegiendo las plantaciones de opio. Pero también acaparando los sentimientos de rabia que generan las operaciones militares estadounidenses que, bombardeando a bulto tras haber supuestamente localizado a algún terrorista, causan numerosas víctimas entre la población circunstante.
Dicho lo cual, conviene no valorar las cosas erróneamente. Desde al menos el año pasado, más del 70% de los actos de terrorismo talibán se dirigen contra blancos afganos y no extranjeros. El pasado julio, por ejemplo, así murieron cerca de 200 personas, pero sólo 16 eran soldados internacionales. Unos 60 civiles afganos, mujeres y niños incluidos, perdieron la vida ese mes en atentados suicidas. Los talibanes están menos inmersos en una campaña contra la presencia de militares foráneos en el país que en una estrategia para recuperar influencia sobre la población y de nuevo, finalmente, el poder.
Como para retirarse y dejar a esas gentes a una suerte echada, ¿no? ¿Por qué, en cambio, no repensar la acción colectiva, es decir, de la comunidad internacional, frente a los talibanes y su terrorismo, sin abandonar a la inmensa mayoría de los afganos? Con el presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, el escenario parece favorable a ello. Además, la ministra de Defensa, Carme Chacón, tiene toda la razón cuando sugiere, como hizo ayer al conocerse el trágico atentado suicida que ocasionó dos muertos y cuatro heridos entre nuestras tropas en Afganistán, que la seguridad allí y nuestra propia seguridad están estrechamente relacionadas".
Fernando Reinares
Catedrático de Ciencia Política de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid
"Desde hace ya unos tres años, los atentados suicidas llevados a cabo por talibanes son muy frecuentes en Afganistán. Este fenómeno denota además una tendencia al alza. En 2003 sólo pudo contabilizarse un atentado suicida y apenas fueron media docena en 2004, pero hubo cerca de 25 en 2005 y superaron con creces los 100 en 2006, cuando se inicia la verdadera escalada terrorista. Es muy posible que excedieran los 150 en 2007 y nada indica que esta cifra vaya a menguar, si acaso más bien lo contrario, durante el año en curso.
Estos atentados suicidas suponen, por otra parte, entre el 10% y el 15% del total de actos de terrorismo talibán que acontecen en la actualidad, aunque suelen ser más cruentos e indiscriminados. Para que quien leyere se haga una mejor idea del problema, el pasado mes de julio se registraron aproximadamente 100 actos de terrorismo en Afganistán. A su vez, el conjunto de los mismos constituye entre una sexta y una séptima parte del total de ataques insurgentes protagonizados en nuestros días por los islamistas radicales afganos.
Los talibanes han extendido los actos de terrorismo a gran parte de Afganistán. Ahora bien, la mayoría ocurren en provincias ubicadas al sur y al este del país, junto a la frontera con Pakistán, tras la cual disponen de santuario. En Herat y Badghis, donde se localiza la mayoría del contingente militar español, su frecuencia es mucho menor aunque desde 2007 significativa. El incremento y la dispersión de estos actos terroristas, incluidos los atentados suicidas, obedecen a una estrategia de los talibanes, asistida por los dirigentes de la propia Al Qaeda.
Ahora bien, la práctica del terrorismo por los talibanes encuentra un entorno propicio en medio de las frustraciones de unas gentes que no han visto satisfechas las expectativas de mejora en sus deplorables condiciones de vida y gracias a los dividendos que extraen protegiendo las plantaciones de opio. Pero también acaparando los sentimientos de rabia que generan las operaciones militares estadounidenses que, bombardeando a bulto tras haber supuestamente localizado a algún terrorista, causan numerosas víctimas entre la población circunstante.
Dicho lo cual, conviene no valorar las cosas erróneamente. Desde al menos el año pasado, más del 70% de los actos de terrorismo talibán se dirigen contra blancos afganos y no extranjeros. El pasado julio, por ejemplo, así murieron cerca de 200 personas, pero sólo 16 eran soldados internacionales. Unos 60 civiles afganos, mujeres y niños incluidos, perdieron la vida ese mes en atentados suicidas. Los talibanes están menos inmersos en una campaña contra la presencia de militares foráneos en el país que en una estrategia para recuperar influencia sobre la población y de nuevo, finalmente, el poder.
Como para retirarse y dejar a esas gentes a una suerte echada, ¿no? ¿Por qué, en cambio, no repensar la acción colectiva, es decir, de la comunidad internacional, frente a los talibanes y su terrorismo, sin abandonar a la inmensa mayoría de los afganos? Con el presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, el escenario parece favorable a ello. Además, la ministra de Defensa, Carme Chacón, tiene toda la razón cuando sugiere, como hizo ayer al conocerse el trágico atentado suicida que ocasionó dos muertos y cuatro heridos entre nuestras tropas en Afganistán, que la seguridad allí y nuestra propia seguridad están estrechamente relacionadas".
Fernando Reinares
Catedrático de Ciencia Política de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid
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